La casa de Mango Street de Sandra Cisneros, esta novela se convirtió en un verdadero éxito, triunfando ante la crítica y ante los lectores, es una novela de originalidad en cuanto a la presentación e forma de viñetas que cuentan pequeñas historias sobre la protagonista, una niña Esperanza, de cara al porvenir en un mundo de privaciones, y todas esas viñetas se convierten en un relato que conmueve, que gusta, que por momentos divierte mucho, pero un relato con lugares comunes que nos serán siempre reconocibles.

Lugares comunes en el racismo, la discriminación, la pobreza y la inmigración, un relato sobre los chicanos, esos mexicoestadounidenses en uno de tantos barrios en la Norteamérica que “sueño americano” no parece ser para muchos. Esperanza es una niña compartiendo un hogar de pobreza con su familia, va viendo a través del libro su existencia y vislumbra o intenta vislumbrar su porvenir, es un libro estupendo que se lee con entusiasmo, que entretiene pero también conmueve, sobre las desigualdades que siguen existiendo en un libro que ya tiene más de 25 años pero que a la luz de esas desigualdades al leerlo nos parecería que es de hoy.