En 1892 el gran escritor valenciano Vicente Blasco Ibañéz, escribía “La Araña Negra” era entonces un joven escritor, y aunque es una gran novela, el señor Blasco Ibañez no la tenía en mucha estima, tanto que repudiaba haberla escrito y ya se veía tratándola como un “ensayo juvenil”. 

En realidad Blasco Ibañez todo un escritor talentoso y además, como pocos, rápido, esa era una de sus cualidades, podía y lo hacía escribirse sus historias y acabarlas en corto tiempo, sin que por ello perjudicará la trama en su extensión ni en su belleza literaria. En “La Araña” Blasco Ibañez se adelanta a los escritores de hoy, inmersos en esas tramas en que la Iglesia juega su papel  como parte de sus historias.

“La Araña” explora la Iglesia Católica en la época del escritor valenciano y sus relaciones en este caso, con una acomodada familia, no es una historia predecible como las de ahora, Blasco Ibañez tenía a su favor tener una gran calidad literaria que demuestra en esta trama en donde los jesuitas juegan, como insisto hacen hoy en muchas novelas de hoy, papel importante en la historia literaria que Blasco Ibañez escribió.