JUANA LA LOCA. Su vida - Su tiempo - Su culpa

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Características

Publication Date1959T

 

Todos sabemos algo de Juana de Trástamara la hija de los Reyes Católicos, a la que distintas circunstancias de la vida llevaron al puesto privilegiado de heredera del trono de Aragón y Castilla, una muchacha ya lo decían sus preceptores tierna e inteligente pero con el tiempo se fue convirtiendo en una mujer complicada, entristecida y enferma, pero más que todo injustamente tratada, no era tal aquella locura de la que todos hablaban en su tiempo, hoy en día algunos se inclinan por creer que la primero Infanta y luego Archiduquesa de Austria, Reina que nunca gobernó, padecía una depresión severa que al no ser tratada dio con esa actitud retraída y violenta que le acompañó hasta el fin de sus días confinada por su propio hijo.

En la obra de Ludwig Pfandl un importante escritor alemán que fue un consumado hispanista y que también se hizo biografías muy documentadas de otros personajes como precisamente el nieto de Juana de Trástamara, Felipe II aquel “en cuyo reino jamás se ponía el sol”, Juana La Loca es vista desde los ojos de un investigador desapasionado que reconstruye la situación de su época, las traiciones de las que fue objeto por la ambición, como la de su mismo padre de desposeerla del trono que había heredado de su madre. Y cómo se convirtió luego en una mujer poderosa e inmensamente rica, aunque ella no lo disfrutara jamás, cuando viuda heredo de su marido Felipe El Hermoso, los reinos de los Hasburgo.

Aquella joven pelirroja educada junto con sus hermanas, las que hay que decirlo tuvieron también destinos poco felices y fueron víctimas de la política de los gobernantes católicos de lograr matrimonios ventajosos políticamente que no  felices para sus hijas, en una de las cortes más austeras de Europa pero recibieron conocimiento acorde a su clase y su destino. Fue destinada siendo una adolescente a casarse con Felipe El Hermoso, como no solía suceder en esos matrimonios arreglados, ella y él al encontrarse se enamoraron locamente, el amor de ella duraría hasta el final de su vida, el amor de Felipe apenas unos meses.

Las riñas por los celos de Juana, los constantes embarazos y la situación mental que empezaba a agravarse hicieron poco felices los años juntos y cuando él murió ella se sumió en la desesperación pero contribuyeron todos los de su entorno a hacer todo más grave para ella. ¿Su culpa? me sabe injusto el título, personalmente pienso que fue una víctima de su calidad de princesa casadera, de mujer en una época difícil, de una enfermedad no tratada y de la ambición de todos los que parecían beneficiarse de su locura.

Prefiero pensarme a Juana como en aquella célebre película sobre su historia “Locura de amor”, claro está que los filmes como algunas novelas sobre Juana son más bien fantasias e historias románticas, quizá es más cómodo pensar en la reina como víctima de una locura derivada de la pérdida del hombre al que amaba y una mente extraviada de la realidad, pero ciertamente la realidad era otra, confinada durante 46 años en Tordesillas, la historia nos da cuenta  de su estado mental desesperado, sus dolencias físicas que le fueron limitando al punto de no poder caminar, y la soledad, la horrible soledad en que vivió durante todo aquel tiempo, y que se agravó cuando su hija menor Catalina fue enviada lejos de ella.

No hay culpa en el destino de Juana la Loca, al menos no de su parte, porque fue ella la que pasó aquella existencia como una abandonada, en una pieza oscura y sin iluminación, comiendo casi nada, sin ser limpiada y sin cambiar de traje. Su vida fue todo menos una vida de princesa de cuento de hadas.