Claraboya

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A partir de 23 septiembre, 2020 19:31

Características

Release Date2012-03-01T00:00:00.000Z
LanguageEspañol
Number Of Pages265
Publication Date2012-03-01T00:00:00.000Z
FormateBook Kindle

«Llevamos siglos preguntándonos los unos a los otros para qué sirve la literatura y el hecho de que no exista respuesta no desanimará a los futuros preguntadores. No hay respuesta posible. O las hay infinitas: la literatura sirve para entrar en una librería y sentarse en casa, por ejemplo. O para ayudar a pensar. O para nada. ¿Por qué ese sentido utilitario de las cosas? Si hay que buscar el sentido de la música, de la filosofía, de una rosa, es que no estamos entendiendo nada. Un tenedor tiene una función. La literatura no tiene una función. Aunque pueda consolar a una persona. Aunque te pueda hacer reír. Para empeorar la literatura basta con que se deje de respetar el idioma. Por ahí se empieza y por ahí se acaba.»

Así definía el gran escritor portugués la literatura, ese elemento que existirá en nuestras vidas mientras exista el lenguaje. José Saramago fue un hombre de compromiso. Su obra literaria reflejó a la perfección sus sentimientos, y a la vez, sus obras lo moldearon a él hasta convertirlo en el hombre que fue. Dijo alguna vez que sus personajes llenaron un vacio importante en su vida, sin el cual hubiese llegado a ser simplemente «un esbozo impreciso, una promesa como tantas otras que de promesa no consiguieron pasar, la existencia de alguien que tal vez pudiese haber sido y no llegó a ser». Saramago sí llegó a ser lo que quiso ser, hoy y siempre lo recordaremos como el gran humano que aproximó dos mundos ya unidos y enlazados, haciéndonos más consientes de que las desigualdades, por más mínimas, también deben extinguirse.

Su legado literario tuvo un propósito claro. Hoy me hago eco de sus palabras, despidiendo una vez más al gran personaje que fue y será para siempre.

«Escribo para comprender, y desearía que el lector hiciera lo mismo, es decir, que leyera para comprender. ¿Comprender qué? No para comprender en la línea que yo estoy tratando de hacerlo; él tiene sus propios motivos y razones para comprender algo, pero ese algo lo determina él.»
José Saramago.