Pocos escritores son catalogados desde el inicio, como portentos de la escritura, y muchos eso sí, pasan para algunos críticos como poco talentosos y ya luego demuestran ser lo mejor de una generación.  Esto sucedió con el laureado John Steinbeck, Premio Nóbel de Literatura y Premio Pulitzer, cuando empezaba a escribir, algunos críticos argumentaron que escribía mal, y que su vocabulario era limitado, lo que sin duda no detuvo al gran señor Steinbeck, llamado a convertirse en uno de los más grandes escritores del Siglo XX.

Steinbeck nacido en California, estudió en la Universidad de Stanford y luego de graduarse empezo a trabajar  en un periódico de California. Para 1929 escribía ya su primera novela.   Su célebre novela “Al este del Edén” se convirtió como pocas veces sucede, en una gran versión cinematográfica, que catapultó a toda una generación de estrellas del cine.  “Las uvas de la Ira” la que se considera su mejor obra literaria, se transformó en todo un suceso cinematográfico, lo que Steinbeck logró atraer a su literatura a muchos que hasta entonces desconocían el gran genio literario del autor de ascendencia irlandesa.

Steinbeck murió en New York, en 1968, y sus últimos años fueron de bloqueo literario, no produciendo al final de su vida ninguna obra más, aún así Steinbeck fue de los pocos que convirtieron sus novelas no solo en un suceso literario para llevarlo a la gloria de un Premio Nóbel sino también en la fuente de muchas versiones de películas consideradas hasta hoy, grandes clásicos del cine. Steinbeck siempre se sintió como él solía decir, como un alma atada a la tierra pero con imaginación suficiente para aspirar a volar.