Aunque Henry Miller nació y se crió en Estados Unidos, la mayor parte de su vida transcurrió en Europa,   en donde fue inicialmente publicada su obra.  La literatura de Miller fue duramente censurada, considerada obscena y degradante, él se decía un hombre de sensibilidad y sensualidad que trasladaba sus ideas al papel, sin los tapujos de la sociedad estadounidense, a la que consideraba hipócrita y  quería  desenmascarar.

Ya sabemos que con la censura, el interés de muchos lectores se aviva por una obra que condenada,  por lo que sea que la consideren.  Así sucedió con los libros primeros de Henry Miller, los “Trópicos” primero el de Cáncer y luego el de Capricornio, cargados de alusiones sexuales que eran demasiado gráficas para el gusto de los conservadores censores americanos. Y aún asi muchos de la generación de Miller leyeron la obra y sus subsiguientes trabajos, publicados y distribuidos en la clandestinidad.  Hoy mucho tiempo después de su muerte, la obra de Miller es considerada una de las mejores del Siglo XX y él se encuentra entre los grandes literatos.

Miller había nacido en 1891 en Nueva York, rebelde desde corta edad, asistió poco a la escuela, se marchó pronto de casa y se ocupó en cuanto trabajo le apareciera.  Luego de una corta temporada de relativa calma de regreso al hogar de sus padres, se marcha a Europa ya para entonces se había casado y divorciado y vuelto a casar con su famosa esposa June, famosa debido a que ella está presente en los trabajos de Miller  y en su autobiografía  ”Mi vida y yo”.  En el París de la época, Miller encontró la libertad y los excesos que tanto anhelaba,  se dio a la vida bohemia y se convirtió en un hombre mujeriego, cuyas andanzas retrataría, debemos decirlo, de manera extremadamente obscena en sus obras.  Miller conoció en París a gente importante, entre ellas la escritora Anais Nin, con la que iniciará un apasionado romance, que en algún momento involucrará a su esposa June, y que dará cuenta de ello en sus “Cartas a Anais Nin” que publicaría muchos años después.

Miller volvió a América en los años 60, en que en medio de la revolución sexual y el desaparecimiento de algunos tabues de la sociedad americana, pudo volver a su país sin temor a represalias por la justicia que décadas atrás le había condenado por obscenidad y pornografía.  Sus últimos años transcurridos en California, los dedicó a otra de sus pasiones, la pintura.  Murió en 1980, el que hoy es considerado, un gran literato y un hombre que sacudió los viejos tabues de una sociedad que él consideraba, sexualmente reprimida.