El 6 de mayo de 1862 a los 45 años de edad moría en Concord Massachusetts, Estados Unidos donde había nacido y había vivido toda su vida, el gran filósofo Henry David Thoreau cuyas premisas subsisten hasta hoy, y han cobrado a través del viento una impotancia que ni el mismo Thoreau debe haberse imaginado.  Tachado de anarquista, desobediente, rebelde, poco convencional, complicado, y tantas cosas Thoreau era y sigue siendo un pionero en temas que para cuando los vislumbró estaban muy lejos de la mirada de sus contemporáneos.

Para el gobierno norteamericano en la época de Thoreau, el buen señor era todo menos aconsejable para sus vecinos, porque como nunca había ocurrido Thoreau se opuso firmemente al pago de sus impuestos cuando Estados Unidos sostenía una guerra con su vecino país de México, el señor Thoreau estaba en total desacuerdo con la misma así como con el estado de los exclavos y propugnaba una abolición inmediata de la misma y el cese de la guerra.  Para Thoreau el gobierno no debe en ninguna manera poder disponer de tanto poder que pueda hacer sin que sus gobernados puedan evitarlo.

La prisión alojó durante algún tiempo a Thoreau y su trabajo sobre la desobediencia que él mismo había emprendido con sus impuestos, le sirvió para ser tachado de “anarquista” porque en sus concepciones el Gobierno que abusaba de su poder debía ser abolido del todo.  Thoreau era quizá un revoltoso como le tildaron en su momento pero sus ideas vertidas en su famoso “Tratado de Desobediencia Civil” fueron los primeros pasos en el camino de la desobediencia pacífica que muchos años después tomarían para si Mahamtma Gandhi y Martin Luther King.

Sus aportes no se limitan a los derechos de los gobernados sino también a la vida natural y a la preservación del ambiente, para ello Thoreau que escribió  su ensayo “Walden vida en el bosque” en donde él mismo vivió en un bosque en una casa construida por si mismo, propiciándose todo por él mismo y viviendo en armonía con la naturaleza su precepto de avanzada sobre la importancia de preservar la naturaleza, lo convierte en un pionero de nuestra preocupación de hoy, el medio ambiente.

Los contemporáneos de Thoreau seguro que hicieron oidos sordos a sus ideas, las que consideraron una tontería y una rebeldía que debía ser aplacada, hoy frente a nuestros problemas ambientales no podemos menos que reconocer que Thoreau era un visionario.  Lee “Walden vida en los bosques” pinchando aquí