Guy de Maupassant la locura de un genio, Maupassant ha sido considerado siempre uno de los fundadores del llamado “cuento moderno” un genio que desde sus primeras publicaciones dio cuenta de su gran talento, un hombre que añoraba la soledad, que disfrutaba totalmente de la literatura y que orillado por una sífilis que contrajo cuando era un veinteañero acabó su vida 20 años después luego de varios intentos de suicidio.

Maupassant nació en Dieppe Francia en 1850 y murió en París en 1853, el hijo de una familia acomodada que a temprana edad quedo bajo la tutela de su madre, una mujer independiente para su época que resistiéndose a la censura general promovió un juicio de separación y se mudó con sus dos hijos a Rúan a donde los crió y les mostró el maravilloso mundo de la literatura. Maupassant publicaba ya en 1880 su primer libro “Bola de Sebo” a partir de ahí se convertiría en un admirado escritor, el amigo de grandes literatos, entre ellos Flaubert del que se hizo amigo siendo niño porque Flaubert era el ahijado del abuelo de Maupassant y con los años se convirtió en el padrino literario de Maupassant.

La literatura de Maupassant se ha considerado un emblema dentro del movimiento naturalista francés, clara, directa como era su personalidad, esa personalidad que le alejó de aquellos que él concebía superficiales y falsos.  A la par de su importante obra literaria que concluiría hasta poco antes de su desastrada muerte, Maupassant que influyó en autores de renombre como O’Henry y Sommersett Maugham, sufrió las secuelas de la sífilis durante toda su vida, los dolores y el riesgo inminente de la muerte le atormentaron siempre.

Ese temor al final de una enfermedad que le atormentó siempre,  influyó en el tema que de la demencia y el miedo está presente en sus últimos relatos. Para el año 1886 su salud se había agravado, sufría de alucinaciones, intentó alejarse de la enfermedad tomando vacaciones pero la parálisis y los momentos de aterradoras alucinaciones lo llevaron a 4 intentos fallidos de suicidarse, hasta ser internado en una clínica en 1892 donde moriría un año después.