Franz Kafka era un abogado aunque apenas ejerció como lo que se diría hoy, un ejecutivo de agencia de seguros. Pero su conocimiento de las leyes gracias a su profesión, delineó su literatura, la literatura de Kafka tiene nombre legal y está concebida con la mente de un abogado, para muestra un botón: El proceso.  Frank Kafka en “Carta al Padre” construyó un relato en forma epistolar pero que se desarrollo como un juicio, exponiendo las culpas de su poco apreciado (para él) padre Herman Kafka, y enjuiciándole y condenándole. La carta fue confiada a su madre que nunca la entregó al señor Kafka.

Carta al padre es una acusación literaria, de uno de los escritores más grandes del siglo XX, cuyas obras están consideradas entre las mejores de la literatura universal. El nunca habría de saber éste último extremo, ya que murió y contra su decisión de no publicarse, sus obras fueron publicadas luego de su muerte, así como ignoró que su madre luego de leer aquella carta, extensa por cierto y llena de acusaciones la guardó para si.

Frank Kafka nació en Praga, Checoslovaquia,  cuando ésta formaba parte del Imperio Austrohungaro, en el hogar formado por Herman Kafka y su dócil esposa, ambos de orígen judío,  el ambiente hogareño era represivo. El señor Praga era un hombre autoritario y exigente que obligaba a la familia en pleno Kafka y sus hermanos a obedecerle sin rechistar.  Esto marcó sin duda la vida de Kafka que estuvo siempre, como lo dice en este libro, aterrado por la influencia de su padre y se convirtió en una persona solitaria, timida y con escasa estima sobre si misma.

Kafka emprende en “Cartas al padre” un recuento de los que él así hace entrever, crímenes de su padre, ser poco afectuoso, distante, autoritario, egoísta y de más, y le culpa de sus fracasos, de estudiar derecho sin haberlo deseado jamás, de permanecer solitario pese a dos compromisos matrimoniales que no prosperaron, a sentirse siempre disminuido ante la personalidad atemorizadora de su padre, y le acusa y le juzga. En uno de los mejores relatos de considerado mejor  escritor europeo del existencialismo del Siglo XX.

Leer Kafka siempre es leer una forma de literatura diferente y sus obras están ligadas a su existencia , son sus miedos, sus soledades, sus problemas y sus sueños frustrados los que nos deja entrever, así que tenemos ante nosotros un libro doblemente bueno, una literatura estupenda y un avistamiento a la vida de un gran escritor.