Felipe IV de España

Felipe IV resultó menos interesante  y menos inteligente a la hora de planear la posición española en las crisis internas y en las guerras con sus vecinos que se dieron en su reinado.  Se acomodó en el trono y dejo que su influyente Conde Duque Olivares se ocupará de la política, ya se decía que igual él aprobada que ni se enteraba de las decisiones que aquel tomaba, de las órdenes que giraba y del rumbo al desastre que estaba tomando España, cuyos súbditos veían alarmados la gestión de un rey, que habría de reinar, nada menos que 44 años, aún más largo reinado que el de su abuelo, Felipe II, pero no por eso mejor ni siquiera igual.

Comprometido a los 6 años, se casó siendo un adolescente con su primera esposa, Isabel de Borbón, con la que tuvo 7 hijos, a ella siguió Mariana de Austria que le dio 5 hijos, pero la prole real crecía con los años, hombre de apasionada vida personal, tuvo muchos hijos ilegitimos y es que en todo momento estaba involucrado con alguna mujer.  Tuvo sus inseguridades, derivadas de un hermano demasiado inteligente y popular, del que temía pudiese si así se le ocurriera ponerle en incomoda situación.

Su corte fue de las más disipadas y escándalosas de España, lógicas eran las revueltas que enfrentó durante su reinado y llevó a España a una recesión tal, que en nada arrastraba a todas las propiedades españolas en Europa.  Ya se comerciaban los cargos públicos, lo mismo que se apremiaban las conquistas de América para hacerse de recursos ante la crisis. Y la guerra! funesta cosa que nunca faltó en su largo reinado, contribuyó a empobrecer las arcas públicas.  

Desde que ascendió al trono hasta que una disentería que le llevó a la muerte, luego de días de mucho sufrimiento, España se vio atacada por todos los costados y es que guerra tras guerra, mala economía, una corte frívola y un rey “perezoso” como tantos le llamaron, hicieron a sus gobernados casi respirar de alivio cuando se pensaron que las cosas mejorarían.

La muerte de Felipe IV puso a su mujer Mariana como regente de España, hasta que el siguiente Habsburgo, Carlos II de España, tuviera suficiente edad para reinar, años convulsos esperaban todavía, y aquel último Habsburgo reuniría en sí una triste herencia, que le haría crecer para convertirse en un  rey poco o nada indicado para gobernar, con una herencia genética que le causó algunas discapacidades físicas y algún retardo mental.  Lee más sobre los Austria pinchando aquí