El Milagro de la rosa de Jean Genet, es uno de esos libros que lees y recuerdas al cabo de los años, no porque se convierta en tu favorito que ya sabemos eso depende de la época y la ocasión, con tantos libros memorables que se nos tornan entrañables sin duda alguna también hay aquellos que nos sorprendieron, nos interesaron, talvez nos gustaron no tanto como para colocarlos en nuestra lista de preferidos pero si lo suficiente para que nos gusten, y éste es uno de ellos, porque Jean Genet era irreverente, complicado, controvertido, original, sorprendente, era él y nada más y su literatura era eso, muchas cosas interesantes.

Cuando leí El Milagro de la rosa de Jean Genet, no logré entenderlo del todo, esa mezcla entre su vida personal y la ficción era muy complicada para mi, quizá cuando se trata de libros como éste una deba alejarse de la vida personal del autor para no verse comparando esto y aquello si es realidad o no. Durante muchos años los expertos le catalogaron como excesivo, como egocéntrico ¿algún genio no lo es? y Genet lo era, su literatura se cuenta entre los referencias de su época. Era excesivo en su narración ya mostrándonos los bajos fondos y las cárceles de una manera que podría pensarse que nos informaba que eran lugares atractivos y que no eran del todo reprochables, él lo sabía bien, el periplo de Genet por las cárceles empezo siendo un adolescente, así que tenía mucho que contarnos al respecto.

En este libro Genet nos narra una historia basada en sus experiencias en la colonia Penal de Mettray a donde había ido a dar con 18 años, el libro publicado en 1946, una combinación de memorias de un treinteañero en la cárcel a donde presencia la condena a muerte de un prisionero al que admira, y se enfrenta a sus deseos homosexuales por los jóvenes que cumplen condenadas con los adultos. Interesante del todo, hay que leerlo con la actitud de leer a un gran autor aunque algunos pasajes parecieran elogiar lo que no elogiamos es un tremendo libro.

Jean Genet no tuvo una vida fácil, hijo de una prostituta que apenas vio por él hasta el cumplir 1 año, fue dado en adopción a una familia que lo trató bien pero que ya luego tuvo que dejar por la muerte de su madre adoptiva, marchando a formar parte de la familia de un par de ancianos a los que descalabró con sus intentos de huida y el robo de algun dinero motivo por los que fue a dar a la cárcel.  De ahí de esa época viene este libro, y sin embargo Genet al salir de la cárcel y unirse a la Legión Extranjera fue dado de baja deshonrosamente por su actividad homosexual en la misma, empezo a entrar y salir de la cárcel por robos, estafa, prostitución. Y fue ahí donde escribió su primer poema.

Osado como era no dudo en presentarse a un grande, Jean Cocteau que admirado de su manera de escribir le apoyó para que le publicaran, no fue el único que le ayudaría en los años siguientes Picasso y otras personalidades evitaron que volviera a la cárcel y cumpliera una pena de por vida. Se convirtió en un activista, disertante, un autor prohibido en Estados Unidos, y un ejemplo de que de ladrón de poca monta, estafador y demás linduras se convirtió en un escritor de fama internacional, lo que siempre me hace pensar en lo que en otro post les he contado, algunos parecen haber nacido bajo el triunfo literario sin apenas preparación alguna se convierten como Genet en un referente.