El Márques de Sade  que una no sabe si pensárselo como literato  o como málvado, ha sido una figura contradictoria para todos.  Parecía destinado en sus  orígenes acomodados, a hacer alguna carrera de clérigo o de abogado, pero pronto mostró total rebeldia a todo el orden imperante.  Nació en París, en 1470, el pequeño Donatien hijo de un diplomático y una dama de la corte francesa.   Durante su niñez parecía un niño calmo y estudioso.  Su madre ingresó en un convento y su padre por su trabajo obligado a viajar constantemente, confió sus estudios a un clérigo pariente de la familia.

Donatien que así se llamaba  se alistó en el ejército y pronto se enamoró de una chica, pero la imposición familiar le unió en matrimonio con Renée de Montrueil, él quería casarse enamorado, terminó casándose por conveniencia. Su primer rechazo a la esposa lo mostró en plena boda, cuando listos a celebrar la misma, se ausentó.  Tuvieron sin embargo 3 hijos, y vivieron durante algún tiempo en relativa calma en su casa en la Normandía.

Pronto mostraría su naturaleza, mudados a París, pronto por orden del Rey sería encarcelado algún tiempo, por libertinaje, por participar en orgías y con la consecuente verguenza familiar.  Se ocupó de un teatro y se hizo actor por temporadas, siguió frecuentando prostitutas, y siendo asiduo a los burdeles de más mala reputación en los barrios bajos de París.   De ahí en nada la vida del Márques estaría en los corrillos de la ciudad y en los informes que el Rey recibía sobre algunos nobles que faltaban a la compostura.  Ya es encerrado por encontrarse con una prostituta que le acusa de haberla engañado, flagelado y sodomizado.

El asunto de la sodomía le seguiría el resto de su vida, reunido con varias prostitutas intenta darles un veneno según ellas y le acusan de haberlas flagelado, sodomizado.  La suegra logra que le liberen pero desde entonces la relación se torna en una enemistad venenosa, faltaba más, el Márques había seducido a su cuñada y llevándola consigo en una de sus huidas la había perjudicado estrepitosamente ante la sociedad de la que Mme Metreuil su suegra, era una de las más respetables miembros.

Luego de vivir por épocas en Italia, y reconciliarse con su mujer, vuelve a París para despedir a su madre que agoniza, fue capturado y confinado en La Bastilla de donde saldría para ser internado en Charendon, el manicomio donde nuevamente protagonizaría vergonzosos asuntos.  Se relacionó por aquella época con una viuda con un hijo pequeño, escribió algunos de sus primeros libros y la esposa, luego de mucho mover influencias, logró el divorcio.

Durante sus encierros en Clarendon, el Márques escribió muchas de sus obras, lo mismo aquellas que están llenas de sádismo, anotemos que es a él a quien se le debe el término, y las que son una larga descripción de perversiones sexuales que no dejan de alarmar al que la lee.  Igual se hizo de tres novelas históricas que avalan que detrás de aquellos relatos eróticos había un escritor que prometía, esas novelas fueron entre otras una sobre  Isabel de Baviera.

Los manuscritos de Sade, fueron quemados por la familia o la policía, por sus vigilantes en Clarendon  y aún asi su obra, a la que los surrealistas mucho tiempo después de su época  reinvidicaron, fue leída en su momento por muchos y muchas, que a ocultas y a hurtadillas se leían aquellos relatos de Sade, que no eran más que su actitud frente a la vida una libertad sin asomo de moralidad  alguna.

Justine es la obra más célebre de Sade, y aunque fue un escándalo mayúsculo, se realizaron casi 10 ediciones de ella luego de su aparición.  Justine busca preservar su virtu en un mundo que lejos de ayudarla a seguir en su objetivo, le invita a pecar.  Sade aprovechó la novela para poner en evidencia sus ideas y su concepción del sexo y la libertad.

Lee la obra completa del Marqués de Sade, pinchando aquí