Sudamérica es un lugar hermoso pero también de carencias y contrastes que ya los literatos se han dado a la tarea de denunciar en sus obras, quizá es por ello que la novela sudamericana siempre tiene algo de denuncia sobre los desposeídos y las miserias humanas. “El lugar sin límites” se sitúa dentro de esa forma de literatura que ya nos gusta pero por momentos nos resulta hasta “chocante” pero que no podemos dejar de leer porque ello implica un tapar la realidad.

 “Manuela” es un travestido que opera en un antro de mala muerte en un pueblo como tantos otros, sin oportunidades ni desarrollo alguno. Como en todos los pueblos  de América hay un mandamás que se aprovecha de la población, que ya controla la vida de todos y que viviendo en la comodidad se empeña en mantener al resto sumido en la desesperanza, ese personaje en “El lugar sin límites” está representado por Alejandro “Don Alejo” Cruz hombre egoísta y despiadado. La historia gira en torno a él y su familia pero sobretodo en torno a la “Manuela” el homosexual que trabaja en un prostíbulo que ha fundado años antes otra prostituta apodada “La japonesa” con la que,  por esas retorcidas situaciones de la vida ha tenido una hija “La Japonesita”.

 La japonesa ha muerto y “La Manuela está secretamente enamorada de un abusador con obscuros secretos Francisco Vega, que ya luego golpea, insulta y desprecia a “La Manuela” lo mismo que siente secretamente deseo por ella. Las cosas se complican cuando “Don Alejo” en su desmedida ambición quiere vender el pueblo entero y con el, el prostíbulo.

 Los problemas que los personajes tenían aumentan con la incertidumbre sobre lo qué ocurrirá a su pueblo, por lo que los sucesos van ocurriendo alrededor del único lugar en el poblado al que los hombres se sienten inclinados a ir, ya no tanto para servirse de las prostitutas sino para beber y evadirse de sus tristes realidades, sus pobrezas y la inminente posibilidad de tener que dejar el terruño de siempre.

 José Donoso escribió “El lugar sin límites” en 1966 había nacido en Chile en en 1924, destacado estudiante universitario se graduó en Artes y se especializó en la Universidad de Princeton en Literatura Inglesa, en donde también fue con el tiempo catedrático. Escribió novelas y relatos cortos y en “El lugar sin límites” como otras de sus obras criticó la burguesía a la que culpaba de los males de la pobreza y vicios de las clases desposeídas de Chile. Este es un libro maravilloso por cuanto las situaciones que plantea son las de muchos lugares pobres de las áreas rurales americanas, más allá de un entretenido relato un llamado a reflexionar.

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