El hombre de San Petersburgo de Ken Follet, quizá no sea tan conocida como sus dos grandes obras más vendidas “Los Pilares de la Tierra” y “El mundo sin fin”, éstas últimas notables novelas, largas las que más, pero estupendamente construidas, de manera que aunque se invierte mucho tiempo leyéndolas, alguna vez nos pilla el ánimo de redisfrutarlas. Así me ocurrirá sin duda con “El hombre de San Petersburgo” que es una tremenda novela

Situada en el entorno europeo, esta novela reune los ingredientes para ser un delicioso entremés literario para los que gustan del suspense hay espías, política internacional, complots, un atentado terrorista, un amor frustrado y un hombre que se encara con las consecuencias de sus decisiones, en este caso, la soledad.

En el marco de los años previos a la Primera Guerra Mundial, Rusia e Inglaterra pretenden una alianza que planean consolidar en secreto, para tal efecto un noble inglés casado con una hermosa rusa, y un ruso camino a Inglaterra a entrevistarse con Churchill, son los personajes principales y los que en la trama, están destinados a concretar la alianza.  Sin embargo los anarquistas están al tanto del asunto y han urdido un plan para asesinar al delegado ruso Orlow.   El asunto se torna complicado para el que va destinado a asesinar a Orlow, cuando como sucede solo en las novelas, se da cuenta que la esposa de éste, es un viejo amor que no ha olvidado.

La trama es interesante de principio a fin, suspenso, intriga internacional, un bosquejo de la Inglaterra y  Rusia de la preguerra y una novela ideal para los fans, como yo, de Ken Follet, El hombre de San Petersburgo, les encantará.  Y aunque me encanta Ken Follet no había reseñado antes nada de su obra, quizá porque se corre el riesgo de no lograr cubrir todo lo que sus libros presentan.   Esta novela es de 1982  mucho antes que Follet nos cautivará con “Los Pilares de la Tierra”.