Esta ha sido la obra más representativa de la Edad Media pero realmente corresponde a los años en que dicha Edad Media estaba por extinguirse, se convirtió pronto en un libro prohibido aunque por ello mismo uno de los más leídos, sus noticias sobre la sensualidad que resultaban escándalosas para muchos, eran divertidas para otros  y en general daban una percepción del género femenino que estaba totalmente equivocada por aquellos tiempos y que representaba la mentalidad del hombre en la edad Media y que en alguna medida contribuyó al control que se ejercía sobre la mujer, considerada un tanto alocada.

Las mujeres tienen un papel importante en los relatos de las historias del Decamerón, situada en el año 1348 la historia nos cuenta la reclusión de siete mujeres  y tres hombres jóvenes amigos en un apartado lugar del campo de Toscana, a donde huyen de la epidemia de Peste que azota la ciudad de Florencia.  Aquella estancia de paseos por el campo y largas horas de charla da con un juego amigable, la elección de un rey por un día que se encarga cada noche de elegir un tema de charla para el día siguiente, los temas claro está siempre serán historias sensuales.

En el relato del Decamerón las mujeres juegan un papel importante, porque son en la perspectiva de la sociedad de la edad media, demasiado sensuales, un tanto infieles y claro está faltas de mucho intelecto, y en ello estriba que las historias tengan siempre mujeres insatisfechas que buscan la satisfacción sexual siendo infieles, y aunque en muchas historias hay hombres con mucha más picardia, como un monje que se divierte con una chica campesina a la que convence de que el asunto es parte de la salvació de su alma, en la historia es ella la que es seductora y de cortos alcances al caer en sus redes por tamaño disparate de la salvación a través de la sensualidad.

El Santo Oficio colocó a “El Decamerón” como un libro obsceno y llevo al cambio de las profesiones de sus personajes suplantando los personajes relacionados con el clero como monjas y monjes en otros personajes más  acordes a los deseos de la iglesia de estar alejados de semejante historia.  Bocaccio es considerado uno de los padres de la literatura italiana.