A través del cine y la televisión muchos habrán conocido el enigmático personaje de Edmundo Dantés, el ex militar caido en desgracia, prisionero y luego convertido en millonario y ya vengador recupera no solo el amor de la mujer que le había sido arrebatada, conoce al hijo del que ignoraba su existencia y se  venga de aquellos a los que debe el cautiverio y la pérdida de años de su vida.

El famoso “Conde de Montecristo” ha sido una de las novelas más leidas y considerada uno de los clásicos universales más importantes, sobretodo contribuyó a la carrera de un escritor que para entonces ya era bastante famoso, Alejandro Dumas.  Pero no corresponde solo a Dumas el mérito de la obra, porque aunque él pagó una cantidad, ahora se tomaría por casi nada, a Auguste Maquet uno de sus negros literarios, fue aquel el que inicialmente escribió la interesante novela de romance y aventuras del famoso Conde.

La historia no del todo ficción está inspirada en un hecho real, de un pobre zapatero  al que le tendieron una trampa y fue confinado en una cárcel de ultramar, aquel al igual que nuestro héroe de ficción lo condujo a la desgracia la envidia de sus amigos y como aquel tuvo la suerte inusual de encontrarse con un amigo en la cárcel que le lega su fortuna y le permite volver a su tierra, recuperar todo y castigar a los que le causaron tamaño dolor.  Aventuras hay muchas en el relato de Dumas.

Más allá de lo que pudieran haber visto en la televisión o en el cine, a donde la estupenda historia de Maquet y Dumas ha sido versionada en toda época, el relato en el libro guarda el encanto de una buena novela, un libro imperecedero que a todos gusta, y que no ha perdido el interés que despertaba en sus primeras ediciones hasta los que puedan permitirse un rato de buena lectura, acercándose a la historia hoy.  La primera versión fue publicada en 1844 y se ambienta en la Francia de cambiantes paisajes políticos entre el gobierno temporal de Napoleón I y la regencia de Luis Felipe de Orleáns. Lee “El Conde de Montecristo” pinchando aquí