“El callejón de los milagros” también versionada televisiva y cinematográficamente, es una historia diferente, la cruda y dura realidad de los barrios de El Cairo en el siglo pasado, una historia que nos lleva por los caminos de esos barrios en plena segunda guerra mundial, la gente en realidad no podemos pensarnos que la historia sea sobre árabes y que tienen ellos problemas peculiares que no tienen los occidentales, la gente es la misma en todas partes con sus grandezas y sus debilidades y ésas están presentes en esta historia, que podrían ser las realidades de muchos en otras épocas y otros barrios.

El autor no nos prometió, como quien dice, un jardín de rosas, y la historia que ya les digo la cruda realidad no puede traernos un  relato edulcorado, es la vida de una sociedad que enfrenta la guerra, pero que vive a diario con la pobreza y la desesperanza, no hay que ir lejos del “Callejón de los milagros” y su pequeño entorno para encontrar esos sentimientos en los vecinos del lugar, y como sucede en todos los lugares y todas las generaciones, la gente adulta se escuda en la tradición para no abandonar su viejo barrio que le sirve para pensarse una normalidad que no tienen, y los jóvenes quieren marchar lejos de él, ir en busca de lo nuevo y diferente. Chocan las generaciones y chocan el pasado y el presente.

Hay personajes en el Callejón que se tornan a lo largo del relato en muy importantes, un homosexual casado que se escapa por la noche de casa para conquistar jovencitos en que saciar su anhelo sexual, un málvado que ha encontrado en la mendicidad una mina de oro y se encarga del repugnante trabajo de mutilar a la gente más pobre en esta pequeña sociedad para que puedan mutilados ganarse la vida como mendigos. Son gente que tiene sueños y no sabe cómo hacerlos realidad.

Hay y nunca debe faltar en una buena historia, el amor, que entre Hamidas y Abbas termina trágicamente, ella solo anhela encontrar un hombre rico para marchar del Callejón y él se siente felíz en el callejón, así que irá por fortuna para hacer feliz a su novia que mientras tanto se hará prostituta, y será ese oficio cruel el que provoque la muerte del que parecía único destinado a darle la vida tranquila que ella anhelaba, Abbas. Es un relato hermoso, una mujer anciana que compra el amor de un joven, un maravilloso relato que hay que leer de principio a fin.

Naguib Mafuz es el galardonado premio Nóbel egipcio que escribió esta historia, nació en el Cairo en 1911 y murió en la misma ciudad en agosto del 2006, primer árabe que se corona con un Premio Nóbel, que reconoció la obra de un talentoso escritor que siendo un adolescente empezo a publicar sus historias con éxito.  Tuvo sin embargo algunos pesares en su vida literaria, porque algunos de sus compatriotas y muchos árabes le consideraron blasfemo y hereje por lo que le condenaron a muerte, y tuvo que refugiarse en casa limitando su vida.  Todo fue a peor cuando dos extremistas, que tiempo después fueron ahorcados, le hicieron una herida grave en el cuello que le dañó la vista y la movilidad de la mano y limitó en mucho su posibilidad de escribir, lo que con esfuerzo siguió haciendo por algún tiempo. Murió de una úlcera a los 94 años.  Lee “El callejón de los Milagros” pinchando aquí