El amor es una droga dura de Cristina Perri Rossi, estamos frente a una historia que se puede interpretar en muchas formas, pero que todas desembocan en la pasión y el deseo. Un hombre de mediana edad, podríamos decir como se dice comúnmente en la “mediana edad” está de vuelta de muchos lugares y experiencias, el cuerpo extenuado de sus adicciones como el sexo y las drogas, se recupera apenas en una rehabilitación exitosa, decide retomar las riendas de su vida, enseriarse, casarse y alejarse de lo que supone una tentación.

Pero la tentación volverá irremediablemente, y aunque deba pagar un precio alto, se ve de nuevo enloquecido por el ansia de posesión, la novela es recurrente sobre los pasajes sexuales, de una joven a la que le dobla y más la edad, pero la que quiere poseer, y él, un fotógrafo triunfador como hemos dicho de regreso ya de muchas partes, está solamente enloquecido por probarse de nuevo, por lograr esa mujer que le tiene obsesionado aunque al final el deseo sea, el deseo de muchos, para nada satisfecho. En torno a la temática de la masculinidad, de las adicciones, de la pasión como sentimiento avasallador posible de enloquecer a cualquier trata El amor es una droga dura de Cristina Perri Rossi, interesante de principio a fin.