Cuando une lee por primera vez a Benito Pérez Galdós le queda claro que está frente a la obra de uno de los grandes escritores españoles, no importa que antes no hayas sabido ni quién era Pérez Galdós, ni siquiera interesa si te enteras que es el autor, porque su gran talento literario está evidente en cada línea en cada historia, y como dicen, a los hechos nos remitimos, no hay novela de Galdós que no sea tremenda novela, y no hay novela de Galdós que podamos considerar desde el tiempo transcurrido desde su publicación, fuera de época o desactualizada, sus relatos no tienen tiempo, desnudan las pasiones humanas, avistan las complicaciones terrenales y eso no cambia con el tiempo.

Entre muchas novelas de Galdós, algunas de las cuales ya les he reseñado, el Amigo Manso es uno de esos grandes ejercicios literarios que uno al terminarlos de leer se da por bien servido, interesante, cala, se queda porque tiene todos los elementos necesarios para lograrlo. Don Máximo Manso es como su apellido lo dice, un hombre calmo y sensato además de modesto, un idealista que se empeña en lograr mucho de un alumno a todas luces aventajado, no tanto porque sea una inteligencia fuera de lo normal que nuestro amigo Manolito Peña es más listo o pícaro que inteligente, pero sabrá aprovechar la situación y se convertirá en un político, destino de los listillos.

Don Máximo Manso por momentos nos mueve a la compasión, es intenso en su afán de ayudar a un alumno que no logra colmar sus expectativas y se convierte en lo que don Manso no hubiera esperado, y además en el colmo de la desdicha se queda con la chica de la que don Manso, timido el pobre, ha estado secretamente enamorado por muchos años ya.  Pero Don Manso parece estar condenado a ayudar a todos sin lograr nada, recibe en su casa con alegría y generosidad a los parientes que tienen nada pero eso sí parecen sentirse los más importantes personajes.  Una novela estupenda de un escritor sin igual, lee “El Amigo Manso” pinchando aquí