Los que hayan crecido en los años más prolíficos de Editorial Bruguera, seguro recordarán y ojalá hayan guardado para la posteridad alguno de los comics, de la que en su momento fue la mayor productora de comics en España durante las décadas de los años sesenta y setenta,  y es que Bruguera cuya intención era llevar a todos los estratos de la sociedad sus materiales, solía distribuirse a bajo costo con materiales que quizá no eran del todo de mucha calidad, pero que sin duda contribuyeron a la afición de chicos y grandes, porque el catálogo de Bruguera tenía literatura para todos y comics.

Aunque Bruguera siempre estuvo marcada por los problemas laborales, parecía o al menos eso se veía el público que Bruguera y sus dueños se enriquecía mientras los trabajadores se estresaban (para entonces no estaba en boga el concepto de hoy, estrés) con fechas de entrega y ediciones de miles de ejemplares, mientras ganaban poco y tenían un desfavorable ambiente laboral.  Y aún así los dibujantes se esmeraron en recrear las imágenes que muchos aún recordarán de la editorial del Gato.  Hoy ha desaparecido Bruguera, fundada en Barcelona en 1910 se constituyó en un nombre editorial que se conoció hasta en América donde también en aquellas décadas 60 y 70 fue muy popular.

El Grupo Zeta había adquirido Bruguera en los años 80 e intentaba sacarla a flote y convertirla a una editorial acorde a los tiempos, la tarea parece que no fructificó porque hace pocos días se anunció la desaparición de Bruguera, para los que aman los libros y conocieron los comics, Bruguera estará ahí en esas hojas de papel que deleitaron a generaciones, otro que abandona el barco, por decirlo así.  Entre muchos autores que se hicieron en Bruguera novelas, revistas, Corín Tellado contribuyó sin duda alguna al mayor crecimiento de Bruguera cuando empezo a publicar en 1946 que se convirtió en 1961 en un contrato en exclusiva para producir una novela semanal, y estuvo como ella misma dijo “exclavizada” por el contrato de Bruguera hasta 1986.