Para los amantes de la historia y apasionados bibliofilos, Ediciones Grial, es una editorial especializada en la publicación de libros, en edición limitada, que han sido rescatados en el tiempo. Desde manuscritos, a códices o incunables, esta editorial nos ofrece la posibilidad de tener en nuestra biblioteca obras mágicas de singular belleza, con un detalle y acabado excepcional.

Trabajando con una seriedad fuera de toda duda que la ha llevado a ser colaboradora de organismos oficiales, bibliotecas y fundaciones en todo el mundo, Ediciones Grial nos presenta la posibilidad de tener libros históricos en edición facsímil, de tiradas limitadas, acompañados de un estudio científico y su traducción, realizada por los mejores expertos, aparte de que cada ejemplar va acompañado de un certificado notarial que garantiza su autenticidad, a la vez que su tiraje limitado.

Sus obras están destinadas a los sibaritas de la bibliofilia, pues para acceder a ellas, primero, debes inscribirte en su club, aunque puedes solicitar antes información sin ningún tipo de compromiso.

Entre sus obras publicadas hasta la fecha, se pueden destacar algunas, aunque es difícil por la calidad de todas, pero nos podemos encontrar con “El cantar de Roldán”, facsímil de un manuscrito que perteneció a la familia del Duque de Mantua. O la “Miscelánea de Alquimia”, un antiguo tratado que ha sobrevivido en el tiempo, a pesar de que entre los antiguos alquimistas corría una máxima: “realiza la obra y quema tus libros”. O el “Libro de las horas del Marqués de Dos Aguas”, un códice español original del s. XV que, por circunstancias diversas, salió del país y se mantuvo inédito hasta ahora.

Y podríamos seguir hablando de muchísimas más obras excepcionales, de un valor único, y de una belleza incomparable aunque, para algunos, su gran obra maestra es “De divina proportione”, el impresionante manuscrito del franciscano Luca Paccioli, que influiría definitivamente en el pensamiento y la obra de Leonardo Da Vinci, mientras que para otros es la “Colección Secretum Templi”, cuyo original fue sustraido en 1985 de los archivos de Dijon, pero que se ha podido recuperar en edición facsímil gracias a que se conservaba microfilmado.