Drácula o Vlad el Empalador, cuando se piensa en novelas de terror o películas atemorizantes debe pensarse en Drácula, un clásico del horror que en los lejanos años de la época de oro del cine solía asustar a todo mundo. Hoy con la tecnología y el aparecimiento de personajes más macabros y relatos más complicados, quizá Béla Lugosi no asustaría a nadie. Pero el libro, Drácula de Bram Stoker supuso en el año de su publicación 1895, un asustarse y bastante. Aunque en aquella época no era nueva la historia porque Drácula parecía inspirarse no solo en el uso del apellido sino en alguna manera a un tristemente célebre ciudadano de Transilvania Rumanía, Vlad Drácula o El Empalador.

Vlad El Empalador era un rico terrateniente que abusaba en maneras macabras de sus súbditos, para los que en el 1800 se quejaban en algunos lugares de malos tratos, podían considerarse comparándose con los habitantes del señorío del Empalador, por bien estimados, aquel solía empalar a cuanto encontrase en el camino. Los campos fuera de su residencia eran una muestra de su maldad, y los habitantes de pueblos cercanos no se permitían acercarse a los límites de sus tierras.

Para los relatos de la historia 100,000 personas habrían muerto a manos de Vlad, quien encontraba cada día formas de perfeccionar su técnica, introduciendo por el ano un enorme palo y fijando el mismo a la carne dejaba permanecer a las víctimas horas hasta que murieran, mientras él observaba el sufrimiento con sumo placer.  Se hizo de una afición que ya luego inventó sacar ojos con ganchos, cortar lenguas y narices, brazos y toda una variedad de torturas.

Hoy en su natal Rumanía, Vlad el Empalador es considerado un héroe, por la versión de que solía emplear aquellos espantosos métodos con ladrones y adúlteros; aunque se sabe que en algún momento intentó acabar también con los gitanos y que atacó a los turcos pidiéndoles como tributo 500 niños cada año. Las mujeres no estuvieron a salvo, una amante osada le informó de su embarazo que luego él mandó a constatar y resultó una mentira, que le costó al vida en medio del sufrimiento de su vientre cortado de lado a lado.

Quizá Vlad fuera como se considera por algunos un héroe intentando limpiar sus tierras de ladrones y traidores, con los peores métodos. Para todos, luego de un sinnúmero de leyendas y el libro de Bram Stoker, un peligroso personaje del que había que librarse con un poco de ajos…