Doctor Zhivago y la CIA ganan el Nóbel de 1958, durante mucho tiempo ha rodeado a la figura del gran autor ruso Boris Pasternak y su novela inolvidable, convertida en suceso cinematográfico con un acierto que rara vez suele suceder;  la sombra de la CIA, la política de la guerra fría, la imagen exterior de una Rusia empeñada en mantener a raya a los disidentes que osaban denunciar, la realidad imperante de los campos de trabajos forzados, la persecusión gubernamental, sobre ¿fue la CIA la que logró ese Premio Nóbel para Pasternak?  dicha situación se conoció años atrás de investigaciones realizadas por el ruso Iván Tólstoi y de la que se hicieron eco medios periodísticos de todo el mundo.

Aunque el autor para 1958 ya había sido antes nominado y no había sido galardonado, más que todo por otro “rumor”, la poca simpatía que la Academia Sueca dispensaba a Rusia y que habría costado, ese galardón a grandes genios de las letras como Antón Chejov, nominado y nunca premiado. Pero sobre Pasternak, ya su hijo al recibir el Premio en su nombre, muchos años después de su muerte y desaparecida Rusia, alegaba que el Premio Nóbel más que felicidad había traído desdicha a su padre, no esperaba ningún Premio y apenas sobrevivía bajo la mirada controladora del gobierno ruso.

La CIA habría intervenido para que en la contienda por el Nóbel de aquel año, fuera a Pasternak cuyo maravilloso libro ha deleitado a generaciones y se vendía en forma clandestina en Rusia donde fue prohibido hasta los años 80. Al parecer más allá de lo que se ha dicho,  que la CIA pretendía humillar a una orgullosa y cada vez más provocadora Rusia, lo que se buscaba era preservar la vida del autor, que ya condenado a trabajos forzados y excesivamente vigilado por la KGB, llevaba una vida que se podía decir estaba siempre “pendiente de un hilo”.

Las cosas no fueron tan fáciles, al anunciarse el Premio, Pasternak apenas podía sorprenderse del asunto, la presión gubernamental le impidió viajar a recibirlo con la adelantada promesa de no dejarle volver. Los siguientes años respecto del Premio, Pasternak estuvo en la mirada de Occidente y Rusia habría de cuidarse de ser excesivamente dura con él, pero su vida fue poco cómoda  para un galardonado del Nóbel, fue confinado en su casa de habitación y vigilado extremamente hasta su muerte en 1960. Luego de ello, su amante,  inspiradora del personaje inolvidable de Lara en Doctor Zhivago,  fue enviada a campos forzados. Quizá la CIA preservó la vida del gran Pasternak, y evidenció ante el mundo un régimen represivo, pero Pasternak realmente poco disfrutó de su Premio y nunca vivió en total libertad como tampoco renunció jamás a vivir en la Rusia que amaba, aún cuando eso supuso sus últimos años de vida en medio del acoso gubernamental.