Daniel Deronda  un romance al estilo de George Eliot, lo confieso la autora inglesa George Eliot suele parecerme poco atractiva en cuanto a su obra literaria en totalidad, y como suele suceder hay algunos que a mi me parecen sencillamente excepcionales, aunque Eliot es una de las autoras inglesas más aclamadas del mundo, su talento literario convertido en personajes psicológicamente delineados con perfección, en el entorno rural en donde ella misma creció, con problemas cotidianos y vidas reales, novelas que criticaron aquellas cosas en las que Eliot no creía, Daniel Deronda es una comprobación de por qué George Eliot sigue siendo hasta hoy una admirada novelista.

Daniel Deronda, es un joven críado en una noble familia que sospecha que su tutor es en realidad su padre y que quizá él sea un hijo ilegítimo, preocupación apremiante para alguien de la época, el verse en la posibilidad de estar a merced del escrutinio público. Durante un viaje conoce a una encantadora pero vanidosa y egoista muchacha, Gwendolen, que apuesta su dinero y joyas jugando para ganar pero logra perder todo al mismo tiempo que se entera  que debe volver a casa con su familia que está arruinada económicamente. Daniel se compadece de ella y recupera sus joyas y se las envía anonimamente, pero ella sospecha que es él quien ha hecho ese gesto. Se han conocido y charlado, él parece sentirse atraido por su cautivadora belleza y ella simpatiza con él, pero ambos retoman sus caminos.

La vida vuelve a unirlos cuando el padrastro de Gwendolen ha muerto y su familia se ha mudado a otro barrio y ella se ha casado con un hombre aburrido y controlador ya mayor pero adinerado que además tiene hijos con una amante que lanza el día de la boda una maldición a Gwendolin. La chica es desdichada mientras Daniel también se ha enterado de que su madre está en Italia y va en busca de ella, pero el conoce a otra chica a la que ayudará a reencontrarse con su hermano y Gwendolen casi desea la muerte del marido que le han destinado que es un egoista, que muere accidentalmente al caer al mar.

Daniel Deronda se ha enamorado de la chica judía y se aleja de ella por precisamente eso, ser judía, y se siente ligeramente atraido por Gwendolen que le ha tomado cariño al punto de pensar en casarse con él, pero Daniel descubre su orígen judío y ve que su impedimiento de unirse a la otra chica ha desaparecido, decide casarse con ella y partir a buscar la nación judía, pero deberá dejar a Gwendolen, de la que no sabe qué  hará, y por la que tiene afecto. La historia terminará con una chica que se confronta al final con su vida y ve que algunas cosas pueden influir y gratamente y que quizá en aras del amor acepta la pérdida de lo que ama. Un libro para románticos.

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