Creativos y esquizófrenicos tienen los mismos procesos mentales, investigaciones llevadas a cabo en Inglaterra dan cuenta que la forma de ver el mundo de la gente creativa como pintores, literatos, artistas de muchas ramas del arte es la misma forma en que la ven los que padecen de problemas mentales entre ellos la esquizofrenia, no es  que sean diferentes es que en un punto del proceso mental las formas de ver la vida de los que resultan creativo dan cuenta de cosas novedosas y atractivas mientras que en los esquizofrenicos son raras y preocupantes, un solo motivo hay en el tema, una falta de filtros para regular la información que llega al cerebro.

La información llega en mayor cantidad en estas personas y toda porque carecen de ese filtro que tendrían el resto de personas, y es ahí donde brota esa chispa creativa que hace diferente a unos de otros y es que los creativos como los psicóticos ven el mundo en una manera distinta, sin censura, escapan de los límites convencionales en la percepción de la vida, las personas y las cosas y es por ello que a los creativos les resulte tan fácil ver algo que a los ojos del resto podría no estar tan latente.

Algunas mentes brillantes como Salvador Dalí veían grotescamente el mundo y de una manera singular que no veía nadie más y sus obras resultaron en la sorpresa de muchos, y padecía al parecer un trastorno bipolar que le llevó a esa genialidad.   Antonin Artaud, considerado un influyente dramaturgo del siglo XX padecía esquizofrenia, estaba al tanto de su condición a la que pensaba debía su peculiar y brillante estilo. Herman Hesse nos habla de la locura en su obra, y la conocía bien, él mismo padeció problemas mentales durante algun tiempo y su esposa fue recluida por esquizofrenia.  Franz Kafka dejo entrever a todos los estudiosos su psicosis en su obra, y hoy se sabe que padecía de algun grado de esquizofrenia.

Leopoldo Panero con unos versos que conmueven, ha sido considerado de lo mejor de la poesía española de los 70, y hoy vive recluido en un sanatorio de Palmas de Gran Canaria debido a la esquizofrenia. Graham Greene padecía de un trastorno bipolar que influyó decisivamente en su vida y su obra. Jack Kerouac sufría también de esquizofrenia.