Cranfor de Elizabeth Gaskell, es como todas sus novelas sencillamente maravillosa. Y es que luego de una leer a Gaskell no puede dejar de sentirse atraido por leer el resto de sus obras. Una historia de mujeres escrita por una mujer, una mujer de avanzada, que superó el infortunio y se entregó a la literatura aún cuando por aquel entonces también debía ocuparse de su familia y de muchas obras de caridad.

En Cranford un pueblo pintoresco cercano a una ciudad industrial a donde los hombres del pueblo han emigrado en busca de trabajo, de consiguiente el pueblo lógicamente está lleno de mujeres que han quedado viudad y de jóvenes que están solteras. Esta es la historia sobre la que se centra Cranford considerado uno de los libros que más delinean la sociedad inglesa del siglo XIX.

En Cranford sin duda alguna tan apacible, ocurren muchas cosas y también claro está la novela es un recuento de cosas que podrían parecernos triviales pero con importancia para las mujer de Cranford, pequeñas insignificancias que sin embargo pueden afectar sus vidas,  sucesos como la falta de dinero y sus presiones por ser socialmente correctas llenan el relato. Es una vida simple pero al mismo tiempo variada.

En Cranford, Elizabeth Gaskell nos muestra su lado humorístico, y nos regala una obra que es una delicia de principio a fin.  Y aunque Gaskell fue la biografa de un gran talento de la literatura inglesa, Emily Brontë, por si misma Gaskell era también una excelente autora.  Su obra está llena de aspectos sociales que ocurrian en la época en que ella escribía.