Cómo nació la caligrafía occidental, se culpa hoy en día al relajamiento de los planes de educación sobre aspectos importantes como la caligrafía, del hecho que cada vez más personas en el mundo trazan símbolos inteligibles como parte de su caligrafía y que aquella letra maravillosa que en el pasado, se le reconocía a muchos es hoy en día reservada a unos pocos privilegiados, o debemos decir, preocupados por tener buena letra, de modo que nuestra modernidad nos encuentra con más acceso a la educación pero con menos buena letra.

También es, se dice a los modernos dispositivos de hoy, que hicieron hace tiempo innecesario hasta escribir de manera cotidiana “a mano” y claro eso nos lleva a pensar en la caligrafía y el desarrollo que la misma ha tenido a lo largo de la historia, la caligrafía occidental o romana, esto último si debemos reconocerle directamente a quienes nos legaron las armónicas proporciones de las famosas letras “mayúsculas” de hoy que antes conocidas como “capitales” los romanos elaboraron a golpe de cincel y que sobrevivieron sin cambio alguno hasta hoy.

Y de la piedra cincelada con aquellos carácteres, los romanos se encontraron trazando las “letras” en papiros para luego hacerlo en los primeros libros, y tal perfeccionamiento se convirtió por entonces en un arte en que muchos se dedicaban a trazar con graciosa perfección en los libros. Aunque hoy la caligrafía es un arte que se ha convertido en una exquisita expresión artística que ha sobrevivido al bolígrafo, que para algunos distorsiona la manera de escribir y a las máquinas de escribir, antes ha pasado por etapas que la llevaron a convertirla en esa expresión artística, caligrafía carolingia, gótica, lombarda, humanística, y en el Siglo XVIII ya se conocían diferentes estilos que sobreviven hoy.

Los ordenadores de hoy rinden tributo a los nacimientos de la caligrafía, porque la Times New Roman que utilizamos para escribir en el ordenador, es la versión moderna de lo que escribía siglos atrás un calígrafo romano.

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