Come, reza y ama de Elizabeth Gilbert, al éxito arrollador de la versión cinematográfica de este libro protagonizada por Julia Roberts y Javier Bardem le ha antecedido la venta millonaria de la novela de Elizabeth Gilbert, nada menos que más de 7 millones de copias vendidas de esta obra algo relato autobiográfico, libro de viajes, manual de ayuda para superar el divorcio, y visión triunfadora de la vida de una mujer que va desde Nueva York a la India  y otros países en búsqueda del olvido de los recuerdos de una fase de la vida y de un reencuentro consigo misma.

Anécdotas en las que cada quien se encontrará identificado en alguna manera, porque cada quien habrá tenido su cuota de pesar, sus propios fracasos y sus propias separaciones y pérdidas, igual que cada quien habrá tenido ese viaje lleno de esperanzas y divertidas y aleccionantes experiencias, y todos habrán  en algún momento recuperado el equilibrio de sus vidas. Viendo al pasado con una nueva expectativa y viviendo el presente como debe vivirse siempre, con entusiasmo más allá de los fracasos.

Este es un libro disfrutable de principio a fin, no importa si viste la película antes, tampoco si no la has visto, porque el libro siempre supone una experiencia diferente del celuloide. Y la historia de nuestra heroína Isabel y su encuentro con Felipe y otros personajes, ese viaje a Indonesia ese buscar la realización y la trascendencia divina de la mano de sus anhelos e inquietudes humanas, es una deliciosa manera de pasar un rato a través de las hojas de este libro. Un agasajo total al alma, un recordarnos que aún cuando todo vaya mal, siempre hay que seguir intentando y que el final del camino aún está muy lejos, que lo que importa es ese recorrido y el retomar nuestra vida aún cuando pensemos que todo esta perdido. Un libro fascinante, que como a todos nos le ha faltado sus adversarios, que nuestra heroína las tiene fácil con una buena cuenta bancaria para emprender ese viaje, algo imposible para la media de mujeres, que si es egoísta, falta de solidez y demás, como siempre digo, los libros son bellos relatos para entretenernos y quizá obtenernos una motivación, los que tengan algo de ello, en la vida. Más allá de libros, nuestra vida particular es una y nuestras circunstancias son las nuestras, los libros no suponen soluciones a nuestras vidas, quizá nos inspiren, pero tomar nuestras decisiones, construir nuestros sueños y eso, vivir nuestra vida es algo que nos compete solamente a nosotros y la vida no es dos días, así que vamos viviéndola conforme va transcurriendo.