Café Negro de Agatha Christie, me encanta el nombre de este libro porque al solo leerlo me recuerdo claro está de la historia que nos cuenta pero también me hace pensar en otro relato con nombre culinario por decirlo así, aquel del que les conté en la navidad, “La aventura del pudding de navidad” aunque sea yo poco aficionada al pudding, al menos si lo soy de este pudding literario como lo soy de este café que ya algunos han traducido “Café solo” pero café solo o negro, es un relato como los de la “Dama del suspenso” ¡emocionante!

Agatha Christie ha sido una autora que he sentido cercana durante mucho tiempo, durante algunos años solía esperar con entusiasmo que llegara el día martes,  para escuchar un programa radial a casi medianoche con uno de sus misterios, y un Hércules Poirot que,  seguro no sólo a mi hacía,  soñar a todas las radioescuchas, ya luego me he visto a Poirot personificado por el señor Peter Ustinov, quizá el más recordado en una lista de “Poirot” que incluía a Albert Finney, Iam Holm, Tony Randall y en los últimos años Alfred Molina, a los que luego de Poirot-Ustinov me decidí a jamás ver versión alguna televisiva o cinematográfica de Agatha Christie.

Y eso no quita que alguna vez relea mis misterios de Agatha Christie, intemporales, maravillosos…en esta historia, un rico hombre británico Claud Amory, que tiene en su poder una fórmula para un gran explosivo, lógicamente codiciada por muchos, se las ve que se la han robado y para encontrarla ha llamado al bueno del señor Poirot, mientras aquel llega, Amory ha decidido encerrar a sus huéspedes y parientes, que todo mundo parecía estar en la casa de Amory, para conminarles a devolverla…apagar la luz, recurrente en algunas historias de Christie, para dar lugar a que aparezca lo extraviado, y aparecerá sí, pero ahora además hay un hombre muerto, y a que les ha intrigado por qué eso de “Café negro”, si es así que lo será claro, leer “Café negro” de Agatha Christie pinchando aquí