El martes, 21 de abril de 2009, la UNESCO lanzaba en Internet la que está llamada a ser una de las bibliotecas virtuales más importantes de la humanidad, la Biblioteca Digital Mundial.

El acceso es totalmente gratuito y los usuarios pueden acceder sin necesidad de registrarse.

Esta biblioteca se basa en ofrecer los documentos “con valor de patrimonio, que permitirán apreciar  y conocer mejor las culturas del mundo en idiomas diferentes: árabe, chino, inglés, francés, ruso, español y portugués. Pero hay documentos en lí­nea en más de 50  idiomas”, según explicaba al diario La Nación Abdelaziz Abid, coordinador del proyecto impulsado por la Unesco y otras 32 instituciones.   

La colección reúne mapas, textos, fotos, grabaciones y películas de todos los tiempos y explica en siete idiomas las joyas y reliquias culturales de todas las bibliotecas del planeta.

Entre los documentos más antiguos hay algunos códices precolombinos, gracias a la contribución  de México, y los primeros mapas de América, dibujados por Diego Gutiérrez para el rey de España en 1562. También se puede encontrar la Declaración de Independencia de Estados Unidos, así como las Constituciones de numerosos países, el diario de un estudioso veneciano que acompañó a Fernando de Magallanes en su viaje alrededor del mundo; el original de las “Fábulas” de Lafontaine, el primer libro publicado en Filipinas en español y unas pinturas rupestres africanas que datan de 8.000 A .C.

Los tesoros también incluyen el Hyakumanto darani, un documento en japonés publicado en el año 764 y considerado el primer texto impreso de la historia; un relato de los aztecas que constituye la primera mención del Niño Jesús en el Nuevo Mundo; trabajos de cientí­ficos Arabes revelando el misterio del Algebra; huesos utilizados como oráculos y estelas chinas; la Biblia de Gutenberg; antiguas  fotos latinoamericanas de la Biblioteca Nacional de Brasil y la célebre Biblia del Diablo, del siglo XIII, de la Biblioteca Nacional de Suecia.

Hasta un total de 1200 documentos son los que actualmente ya se pueden encontrar en el sitio Web, de fácil navegación, donde se puede buscar por zonas geográficas, por tipo de documento o por institución. Con una simple pulsación del ratón se pueden pasar las  páginas de un libro, acercar o alejar los textos y moverlos en todos los  sentidos. La excelente definición de las imágenes permite una lectura cómoda y minuciosa. 

Sus responsables afirman que la BDM está sobre todo destinada a investigadores, maestros y alumnos. Pero la importancia que reviste ese sitio va mucho más allá de la incitación al estudio de las nuevas generaciones que viven en un mundo audiovisual. Este proyecto tampoco es un simple compendio de historia en lí­nea, es la posibilidad de acceder, í­ntimamente y sin lí­mite de tiempo, al ejemplar invalorable, inabordable, único, que cada uno alguna vez soñó con conocer.