Bertold Brecht  su temperamento era resultado de una dolencia no diagnosticada, el prestigioso The Times se hace eco de los informes del experto Stephen Parker que ha estudiado el historial clínico del gran autor Bertold Brecht, quien según Parker podría haber sufrido desde la niñez de una fiebre reumática que no le fue diagnosticada y que dio como resultado su muerte a causa de un ataque cardiaco y contribuir a su peculiar temperamento del que sus biógrafos nos han dado referencias.

Brecht un dramaturgo y poeta alemán considerado todo un referente de su época, es considerado el mayor exponente del teatro épico y debutó siendo muy joven escribiendo poesía pornográfica, y con estas revelaciones de Parker quizá podríamos comprender la imágen de la vida personal de Brecht que siempre hemos tenido, sobre su modo tan peculiar de gesticular, su manera errática de andar, y su actitud machista, su fama de mujeriego. Brecht a los 18 años ya era padre de un niño con una chica con la que no se casó.

En 1922 se casó por primera vez, a los 29 años ya se había casado tres veces y su obra literaria iba en aumento como su fama en ascenso. Su temperamento era apasionado, terrible al enfadarse y algunas veces tierno según sus allegados. Brecht era un antagonista de la burguesía y su obra la dirigió hacia el tema. Su teatro no era simple entretenimiento, porque Brecht hacia teatro para que el público reflexionara, se involucrara y pensara sobre el entorno.

Siendo un dramaturgo sin duda alguna sorprende la gran influencia que en la cultura popular ha tenido, siendo referido en canciones pop en varios idiomas y muchas versiones de sus poemas fueron musicalizadas. Y muchas de sus palabras se convirtieron en citas memorables durante todo este tiempo, una de ellas es sencillamente genial: Hay hombres que luchan un día y son buenos, otros luchan un año y son mejores, hay quienes luchan muchos años y son muy buenos, pero están los que luchan toda la vida, y esos son los imprescindibles.