León Tolstoi escribió Anna Karenina, en 1877 como una serie de capítulos que se publicaban en folletines, que sin embargo dejaron a los lectores de la historia, sin conocer el final, Tolstoi y el editor se enfrascaron en una discusión por el final, y eso dio al traste con la novela en forma folletinesca, lo que sin duda resultó en bien para Tolstoi y el mundo, ya pronto se dio a legarla como la pensó y la escribió, con ese final inusual y real que la han hecho la delicia de todos durante generaciones, porque Anna Karenina es una heroína inolvidable.

Anna es la hermana casada de un infiel funcionario que ha sido pillado por la esposa, el matrimonio parece que se vendrá a la ruina y el hermano pide el socorro de su fiel hermana casada para que intervenga, así Anna se las ve en Moscú, en donde conoce a la hermana de su cuñada una encantadora chica Kitty, que ha recibido una oferta de matrimonio muy buena, pero que ha rechazado porque está enamorada de un oficial y conde Vronsky.  Lo que no sabe Kitty es que cuando Anna y Vronsky se conozcan se enamorarán y vivirán una historia de amor que los llevará por tortuosos caminos hasta la muerte de Anna.

El marido pronto se entera de la situación y le impide a Anna unirse a Vronsky, ella embarazada está a punto de morir en el parto, por lo que el marido la perdona, pobre hombre que al final será burlado cuando Anna se recupera y huye con Vronsky para olvidar al hijo de su matrimonio y su marido.  No se ha divorciado y es condenada por todos.   Su muerte, terminará la trama en una forma que la encamina a la novela realista y para nada la romántica en que podríamos pensarnos.

Anna Karenina es un reflejo de la sociedad de entonces, y Tolstoi lleva a su historia lo que deploraba de su entorno con una maestría, por la que entendemos por qué Tolstoi es considerado entre los mejores escritores en la historia de la literatura.  ¿ te gustaría leerla ? pincha aquí