Auguste Maquet

El genio novelístico de Alejandro ha franqueado las barreras del idioma y sobrepasado al tiempo, desde los días del 1800 cuando el gran autor francés hacia la delicia de sus contemporáneos con sus historias, llenas de ambientes históricos y delinados magistralmente personajes, pero de todos era conocido que Dumas no era el que escribía todo. Dumas solitario no podría haber creado tanta historia en tan poco tiempo, al mismo tiempo que se llevaba la vida social que el autor gustaba tanto de llevar, entre tertulias literarias, lances amatorios, borracheras ya se dice con los amigos, y trasnochadas seguro necesitaba una mano en su trabajo y era la del escritor Auguste Maquet, en la imágen.  Y es que Dumas enorme literato tenía eso sí, el “toque” que necesitaban sus obras que no solo Maquet sino un pequeño batallón de ayudantes se daban a la tarea de investigar, armar y presentar al escritor para que aquel ducho en la literatura, le pusiera su sello inconfundible.  El resultado? un escritor famoso y bien pagado, con ayudantes anónimos que como Maquet poco o nada se llevarían de gloria y de dinero.

Pero ¿quién era aquel señor  Maquet? había nacido en 1813 en París en un barrio de clase media, buen estudiante que se graduó con honores y se convirtió por algún tiempo en catedrático de historia, hasta que su gusto por la literatura le puso en contacto con Dumas. Más joven que el señor Dumas, y ansioso de ganar fortuna y hacer su trabajo literario fue contratado por Dumas por una módica cantidad que luego fue aumentada con el éxito que redituaba al escritor aquella asociación, aumentada pero no tanto como para satisfacer las demandas de Maquet que un día cansado de escribir y no ganar lo que anhelaba rompió amargamente la colaboración y el asunto dio con los escritores en los tribunales en los que Maquet no ganó nada y Dumas airoso retomó su carrera literaria.

Como suele suceder y muchos casos podemos citar de colaboraciones exitosas en todas las ramas del arte, aquel binomio que funcionaba estupendamente creando un enigmático Conde de Montescrito y enamorando a las damas con aquellos espadachines valientes y carismáticos de “Los tres mosqueteros” por su lado no lograron lo que lograban juntos. Maquet no sobresalió literariamente y se dedicó a otros rumbo de negocios en los que le fue muy bien ¿y Dumas? bueno Dumas ya se había labrado un nombre en la literatura francesa aunque a partir de aquellos tiempos escribió cada día menos y murió pocos años después el escritor de más de 300 obras de gra éxito, aquejado por sus males de salud de toda la vida, Maquet murió en 1888 alejado de la gloria literaria el que contribuyó a aquellas dos obras de  gran éxito y a una mítica que ha sido llevada varias veces a la pantalla “La Reina Margot” y otras dos más.