Michel de Nostradame nació en 1503 en una familia de la provenza francesa y de ascendencia judía y él y su familia habrían de convertirse, por la presión gubernamental con los judíos, en católicos.  Nostradame era un joven aventajado para los estudios, y pronto se encontró en la universidad donde se distinguió en astrología y matemáticas.  En  plenos estudios de medicina, la peste interrumpió aquellos y hubo de ocuparse de trabajar, marchó por distintos pueblos de Francia, y se casó, y pese a ser un estudiante aventajado  a punto de obtener su título, la universidad le negó graduarse, por su relación durante la peste, con alquimistas y misticos.

Se mudó entonces a un pequeño pueblo, y ahí contrajo su primer matrimonio, aunque él se casaría dos veces, y tendría entre las dos uniones, tres hijos, de los que uno solo llegaría a la edad adulta.   A Nostradamus siempre le persiguió la sombra de la Inquisición, ya era que sus escritos caían en temas delicados para aquellos,que tenían suficiente poder para mandar al que pensaran había tomado inusuales caminos, a la hoguera.

Cuando empezo a escribir sus “almanaques” se fue haciendo de fama entre la gente, y aún Catalina de Médicis la reina de Francia, le benefició con su amistad y su ayuda. Ella era una de las más devotas lectoras de sus profecías, y fue gracias a ella que por algún tiempo se empleó como médico oficial de la corte francesa.

Nostradamus se dice predijo hasta su misma muerte, la noche antes de que ocurriera. Y aunque sus profecías han sido leidas por todo mundo, mientras unos creen y temen, otros son totalmente escépticos sobre el tema.  Estas profecías abarcan los años desde el 1500 hasta el venidero 2012, en que muchos sucesos, en palabras del señor Nostradamus, han ocurrido, ocurren y ocurrirán, para que en ese 2012 llegue el que él presagió temido fin del mundo.

Para los que se mantienen en reserva, en cuanto a dichas profecías, los hechos ocurridos hasta hoy de esos presagios, son solo producto de circunstancias hijas de la casualidad, que en ningún modo aseguran que las mismas sean tales profecias, mientras que para otros, es la comprobación de que Nostradamus poseía  “la visión  del futuro”